Tardámos catorce meses en cerrar la fórmula. No porque fuera difícil hacer una proteína vegetal, sino porque casi todas saben a tierra cuando las tomas con agua.
La regla de la cata
Cada versión se probó con 300 ml de agua fría de la llave, nunca con leche vegetal. Si no pasaba esa prueba, no seguía.
- Versiones 1 a 12: demasiado dulces
- Versiones 13 a 24: ajustamos el cacao
- Versiones 25 a 41: sal, textura y final limpio
La número 33 ganó por una razón simple: fue la única que los seis del equipo nos acabábamos sin pensarlo.
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